Dejé de respirar cuando me dijo
'te quiero, pero he de marcharme,
este no es mi sitio'
tenía razón, yo lo sabía,
porque los ángeles no son de este planeta,
y eso era ella.
'te quiero, pero he de marcharme,
este no es mi sitio'
tenía razón, yo lo sabía,
porque los ángeles no son de este planeta,
y eso era ella.
Tan dulce que hasta el Dr. Pepper la envidiaba,
tan bonita que ni París de noche,
tan única como su extravagante risa.
Tan ella.
tan bonita que ni París de noche,
tan única como su extravagante risa.
Tan ella.
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